domingo, 28 de agosto de 2011

Rafael Hernández Marín

                                                          Rafael Hernández Marín, también conocido como El Jibarito, (Aguadilla, 24 de octubre de 189111 de diciembre de 1965), fue un compositor puertorriqueño mundialmente conocido por sus boleros y canciones, principalmente El cumbanchero, Campanitas de cristal y Lamento Borincano. Rafael Hernández nació en 1891 en el barrio del Tamarindo de Aguadilla. Sus padres fueron Miguel Ángel Rosa y María Hernández. Empezó sus estudios de música a los 12 años con los profesores José Ruallán Lequerica y Jesús Figueroa. Aprendió a tocar varios instrumentos como la corneta, el violín, el trombón, el bombardino, la guitarra y el piano.

  Rafael Hernández es un ícono de la cultura puertorriqueña. Con más de dos mil composiciones, Rafael llegó a ser conocido a nivel mundial con canciones como Preciosa, Lamento Borincano, El Cumbanchero, Campanitas de Cristal o Cachita, entre otras. Rafael no solo escribió temas para música puertorriqueña, sino que también acaparó géneros cubanos y mexicanos entre otros; cultivó géneros musicales como la guaracha , la rumba, el bolero, danza puertorriqueña, vals, canción criolla, villancico navideño, aguinaldo, plena, canción patriótica, temas infantiles, corridos mexicanos, himnos, marchas, cantos afroamericanos. También compuso música culta, música para zarzuela y operetas. Murió el 11 diciembre de 1965.

Julia de Burgos

(Julia Constancia Burgos García; Carolina, Puerto Rico, 1914 - Nueva York, 1953) Poetisa puertorriqueña. Julia de Burgos se graduó de maestra normalista en la Universidad de Puerto Rico en 1933. En 1934 trabajó en la PRERA (Agencia para la Rehabilitación Económica de Puerto Rico, por sus siglas en inglés) en Comerío, como empleada de una estación de leche, lugar en que los niños de familias pobres recibían desayuno gratuito. Contrajo nupcias con Rubén Rodríguez Beauchamp en ese mismo año. Al cierre de la PRERA, durante corto tiempo ejerció como maestra en un barrio de Naranjito en 1935. En esa época escribió su famoso poema Río Grande de Loíza. Durante ese año Julia de Burgos también conoció e hizo amistad con Luis Lloréns Torres, Luis Palés Matos, Evaristo Ribera Chevremont, entre otros poetas boricuas. Durante 1936 publicó su poema Es nuestra la hora en una hoja suelta. Estaba comenzando a darse a conocer en el ambiente literario. En octubre de ese año pronunció el discurso La mujer ante el dolor de la Patria, en la primera asamblea general del Frente Unido Pro Convención Constituyente, en el Ateneo Puertorriqueño. Escribe los dramas brevesLlamita quiere ser mariposa, Paisaje marino, La parranda del sábado y Coplas jíbaras para ser cantadas.
En 1937 coinciden dos hechos significativos en la vida de Julia de Burgos: la ruptura de su matrimonio con Rubén Rodríguez Beauchamp y la edición privada de Poemas exactos a mí misma, que representa una de sus primeras manifestaciones líricas, cuyo paradero actualmente se desconoce. Al año siguiente conoció al médico y sociólogo Juan Isidro Jimenes Grullón, quien habría de convertirse en su más acrisolado amor. Publicó además, en 1938, su obra Poema en veinte surcos. En 1939 publicó su Canción de la verdad sencilla, obra premiada por el Instituto de Literatura Puertorriqueña. Un año después viajó a Cuba, en donde conoció a múltiples intelectuales, entre éstos Juan Marinello, Juan Bosch, Raúl Roa y Manuel Luna. Desde ese momento en adelante residió alternativamente en La Habana y Nueva York, dedicándose al periodismo y a la creación literaria

Ana Roqué de Duprey

Una de las figuras femeninas de la sociedad puertorriqueña más destacadas      durante el último tercio del siglo 19 y principios del 20 lo fue Ana Roqué de     Duprey, una aguadillana nacida el 18 de abril de 1853 y adoptada por San     Juan desde 1878. Además de sus innumerables relaciones con la                       educación, la política, los derechos de la mujer puertorriqueña y el mundo          intelectual de la capital, también le apasionaba la astronomía y solía               impartir     conferencias sobre este tema .                                                      
En 1923, y bajo la dirección de Eugenio Fernández García, se publicó la          obra  El Libro de Puerto Rico / The Book of Porto Rico, un excelente          trabajo casi enciclopédico, escrito en español e inglés, que —aún hoy— puede considerarse como una     de las mejores guías sobre la isla que se hayan publicado hasta la fecha. Para dicho libro, la Sra. Roqué de Duprey, astrónoma aficionada desde muy temprano en su vida, preparó una breve sección dedicada a los  cielos de Puerto Rico y a la actividad astronómica en la isla. En ella, describe la calidad de los                  cielos puertorriqueños para este tipo de estudio, destaca las constelaciones que se pueden ver, relata algunos eventos astronómicos observados en la isla y expresa su opinión en cuanto a dónde debe encaminarse el estudio de esta ciencia.                                                                                                      

Nemesio R. Canales

                                          (Nemesio Rosario Canales Rivera; Jayuya, 1878 - Nueva York, 1923) Abogado, ensayista y literato puertorriqueño que defendió activamente los derechos de la mujer en Puerto Rico y desarrolló una valiosa actividad periodística y literaria. Nacido en el Barrio Coabey de Jayuya, realizó sus estudios superiores en el Liceo de Mayagüez. Se trasladó a España y comenzó estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza. Tras abandonarlos regresó a Puerto Rico justamente para el tiempo de la Guerra Hispanoamericana. En 1903 se licenció en derecho por la Universidad de Baltimore, graduándose con altos honores. A su regreso a Puerto Rico se estableció en Ponce el 20 de junio de 1902, donde ejercería su profesión hasta 1915. Durante este tiempo su vida transcurrió dentro de una triple función, aparte de sus deberes familiares: su trabajo como abogado, su participación en la política y sus colaboraciones periodísticas. Aunque llegó a ser uno de los criminalistas más famosos, sufrió una decepción judicial que le obligó a equilibrar su balanza legal hacia las tareas de civilista y notarial.
  Falleció en alta mar el 14 de septiembre de 1923, mientras se dirigía hacia la ciudad de Nueva York en calidad de asesor legal en una comisión legislativa puertorriqueña. El verdadero propósito del viaje (ideado por sus amigos en el Gobierno, especialmente en la Legislatura), era que especialistas médicos le atendiesen, pues su salud estaba altamente deteriorada. El 25 de septiembre de 1923 se estrenó en San Juan, como homenaje póstumo, su comedia El héroe galopante. Al día siguiente llegó a Puerto Rico el féretro, siendo acompañado hasta el cementerio de la Capital por una muchedumbre en duelo. La Plaza de Recreo de Jayuya, su pueblo natal, ostenta el nombre de este insigne letrado y legislador.

Santiago Iglesias Pantín


Político puertorriqueño, líder de los trabajadores y organizador del primer partido socialista de Puerto Rico, nacido en La Coruña (España) en 1872 y muerto en Washington en 1939. Santiago Iglesias Pantín estudió en España en una escuela pública y fue aprendiz de ebanista. Su deseo de conocer mundo le llevó a embarcarse en 1887, a la edad de quince años. Llegó a La Habana (Cuba) donde participó en la organización de las actividades sindicales. En 1896 dejó Cuba al ser requerido por las autoridades españolas debido a su adhesión al movimiento revolucionario cubano.
Iglesias se embarcó de nuevo para viajar a Inglaterra; sin embargo, desembarcó en Puerto Rico. En mayo de 1897 fundó Ensayo Obrero, un periódico partidario de la sindicalización de los trabajadores puertorriqueños. Fue encarcelado por el recién instituido régimen autonomista. Después de pasar siete años en prisión, Iglesias, junto a otros prisioneros políticos, fue excarcelado a petición del Gobierno de Estados Unidos tras la ocupación de la isla por parte de las fuerzas norteamericanas.

Rosendo Matienzo Cintrón

  Rosendo Matienzo Cintrón, abogado, político, orador y ensayista. Participó del movimiento autonomista de la Isla durante el régimen español. Con el cambio de soberanía que tuvo lugar en Puerto Rico como resultado de la guerra Hispanoamericana, defendió la causa republicana y al nuevo gobierno estadounidense que significaba según la época, el progreso y la libertad de los pueblos. Aunque participó en la fundación del Partido Unión de Puerto Rico en el 1904, ante la implantación de la Ley Foraker: Conocida como la Ley Orgánica del año 1900, fue la legislación estadounidense que autorizó el establecimiento del gobierno civil en Puerto Rico. y el régimen colonial que la misma implicó, adoptó ideales independentistas. En 1912, fundó el primer partido político puertorriqueño independentista, el Partido de la Independencia.
Nació en Luquillo el 22 de abril de 1855, hijo del español Manuel Matienzo y la criolla María de la Cruz Cintrón Márquez. A los doce años, se trasladó a España para completar su educación en el Colegio de San Isidoro, del Instituto de segunda enseñanza de Lérida. Posteriormente comenzó estudios de Derecho en Barcelona, los cuales finalizó en 1875. Estableció su residencia y práctica de abogado en el pueblo de Mayagüez. Pasó una temporada en prisión en 1885 tras haber sido acusado de masón.


Luisa Capetillo

  En el Puerto Rico de hoy, como en la mayor parte del mundo, nadie se asombra se ven una mujer con pantalones. Pero ese no era el caso en los primeros años del siglo veinte cuando Luisa Capetillo se atrevió usar pantalones en público y se ganó la fama de ser la primera puertorriqueña en usar esa pieza de ropa que era reservado solo para el uso masculino. Aunque era conocida por ese tal llamado "escándalo", Luisa Capetillo fue mucho más en la historia del pueblo puertorriqueño. Luisa Capetillo nació en octubre del 1879 en el pueblo puertorriqueño de Arecibo. La Capetillo, hija de una madre francesa y padre español que habían emigrado a la isla caribeña. Ambos eran influenciados por las ideas democráticas que surgieron de la Revolución del 1848 en Francia y los ideales anarquistas en el norte de España. Y aunque ellos llegaron en busca de fortuna y la buena vida fueron forzados a entrar en la clase trabajadora. Luisa recibió una educación, principalmente de su madre, en el hogar más avanzada que la que recibía en instrucción formal. La enseñanza para los varones era de mejor calidad que el de la hembra en las instituciones educativas. Para 1904 Luisa empieza a trabajar con los varios periódicos de su pueblo natal. Luego empieza hacer trabajo en la industria de la aguja en su domicilio para así poder ganarse la vida por su propia cuenta y no tener que depender del padre de sus hijos.

En 1906 empieza a trabajar como lectora en las fábricas del tabaco. Aquí es donde se profundiza su educación. Los obreros en la industria del tabaco empleaban a lectores que les leyeran durante su jornada. Estos lectores leían de las novelas de Zola, Tolstoy, Hugo, Balzac, Dumas y otros. También leían de las obras de contenido social y político de Marx, Engels, Bakunin, y otros escritores de ideales avanzados. También se leían de los periódicos y revistas de índole socialista, anarquista, y sindicalistas. En 1907 Luisa publica su primer libro Ensayos Libertarios donde expone sus ideales políticos y sociales. Ese mismo año empieza como líder y organizadora sindical haciendo trabajo, según sus propias palabras, "como propagandista, periodista, y escritora ..." ayudando a una huelga de campesinos encabezada por la Federación Libre del Trabajo (FLT). Luisa Capetillo también fue una gran luchadora por los derechos de la mujer. En 1908 en el 5º Congreso de la FLT, Capetillo lucha para que la organización apoye el derecho al voto para la mujer. En 1909 Luisa recorre el país en una gira con otros líderes de la clase trabajadora para concienciar a los trabajadores sobre los ideales de la sindicalización. Esta "Cruzada del Ideal" fue organizada por la FLT. La Capetillo es considerada la primera sufragista de Puerto Rico. Al contrario a otras feministas que lucharon por el voto femenino, Capetillo aboga en favor del voto para todas las mujeres y no solo las educadas. Publicado por su propia casa editorial Biblioteca Roja, sale su libro Mi Opinión donde ella habla de sus ideas sobre los derechos de la mujer en 1911. Anterior había publicado una revista llamada La Mujer.